Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las carreteras que bajan hacia el Tequendama https://cecilyxfcq351113.buyoutblog.com/40310232/entre-cielo-azul-y-naturaleza-el-encanto-campestre-de-cundinamarca